Publicado:
August 18, 2021

Todas las startups sufren algunas muertes antes de vivir para siempre

Por
Luis X. Barrios
Tiempo de lectura:
6 min
Es una realidad que tener una startup implica fallar incesantemente. Te contamos nuestra experiencia al respeto.

Introducción

“Mi startup está a punto de cerrar”. ¿Es esto realmente el final o las startups pasan por este proceso más de una vez?

“¿Cómo podría pensar en cerrar la compañía cuando realmente no quiero terminar con esta aventura, con este negocio?”

Esto es una pregunta que yo me he hecho en un par de ocasiones y veo la misma situación con los fundadores de nuestras compañías de portafolio en ArkFund y Arkangeles.com

Todas las startups sufren algunas muertes antes de vivir para siempre

Muchas startups cierran unas cuantas veces antes de tener éxito. Esta realidad no la verás en el folleto del fundador de la startup. En cambio, inventamos este cuento de hadas de que nuestra startup debe ser una gran idea que despega instantáneamente, dejando a los clientes e inversores haciendo cola para entregarnos su efectivo. Seguimos tomando grandes decisiones mientras luchamos por mantenernos al tanto de nuestro meteórico ascenso. Nuestros días están repletos de sesiones de fotos para portadas de revistas, platicando en conferencias importantes y dando discursos poderosos a nuestros colaboradores.

¿Suena familiar?

No, por supuesto que no. Porque así no es como realmente sucede la creación y desarrollo de una startup.

La versión real de una startup implica fallar incesantemente, a veces al borde del cierre, hasta que volvemos a levantarnos y finalmente hacemos que esto funcione. La gente no nos dice que es probable que entremos y cerremos el negocio muchas veces en el camino hacia el éxito, pero de hecho, ese es a menudo el caso.

Quebrar. Enjuagar. Repetir.

En mi primera startup llegamos a quebrar, dos veces, antes de darle la vuelta. ¿Cómo se ve eso? Imagínate hablarle a todos tus accionistas que las ventas no están despegando y que el flujo de efectivo se había terminado, reduciendo el personal al mínimo, fingiendo con los clientes que todo está bajo control y mintiendo a mis amigos y familiares por completo de mi primer fracaso. En resumen, no es nada divertido.

Pero cada vez que revisaba mi plan, operando con los mínimos recursos y trabajando lentamente hasta que pudimos reconstruir el negocio usando los aprendizajes de la última vez, que a menudo equivalía a “Que vas a cambiar para ser más atractivo al cliente o como vas a lograr crear la economía de escala suficiente para ser rentable”.

En ese momento pensé que era afortunado y ser la única persona que alguna vez que había “quebrado y regresado”. Pero conforme fui conociendo a más fundadores de Startups me di cuenta que muchas, muchas startups pasan por esto, simplemente no nos damos cuenta de que no somos los únicos.

Apagar el Switch = Pausa temporal

A diferencia de una empresa grande y consolidada, las empresas emergentes o Startups son mucho más flexibles cuando se trata de nuestra “condición operativa”. A menudo tenemos la capacidad de eliminar gastos considerablemente y ejecutar de manera apretada o “lean” durante un período de tiempo mientras resolvemos las cosas. COVID obligó a todo el mundo a hacer esto en 2020 y, a menudo, vimos cuántas formas diferentes y creativas los Fundadores pudieron ejecutar para sobrevivir bajo esta condición.

Constantemente pasamos de un evento de financiación a otro buscando capital, y por muy gratificante que sea llenar nuestra cuenta de banco mucho antes de que llegue la siguiente inyección de capital, esto rara vez sucede. Lo más común, es que nos esperamos demasiado para reunir el capital necesario para continuar operaciones. Nos quedamos sin capital antes de lo esperado y luego corremos como locos para reaccionar y tratar de compensar/remediar la situación de efectivo.

Mientras tanto, básicamente cerramos.

Estos “cierres” son típicos, y en algunos casos equivalen a una “pausa temporal” hasta que arreglemos nuestras cosas. Esto me acaba de suceder recientemente en mi segunda startup.

Lo que hace que la startup siga en movimiento de un cierre a otro es típicamente un Fundador tremendamente resistente y terco que simplemente no se rinde.

He pasado por cierres que funcionaron bien (mi segunda historia) y he pasado por cierres que nunca pasaron del cierre o no se han resuelto del todo (mi primera historia). Lo que puedo decirte es que el sentimiento es casi igual mientras estás pasando por cualquier tipo de “apagón”.

Los fundadores “gestionan” los cierres.

Como fundadores, debemos estar en condiciones de gestionar nuestros cierres. A veces, estamos construyendo planes para escalar y crecer aceleradamente, y otras veces estamos ejecutando planes para superar un cierre. Todo esto es parte del trabajo al que nos inscribimos. Cuando se trata de administrar un “apagón”, lo más importante es pensar en cómo desescalar rápidamente una empresa para que pueda contar con el tiempo suficiente (de alguna forma) para superar el cierre definitivo.

Los fundadores somos como cucarachas: Nos pueden pisotear o tratar de matar muchas veces antes de que se acabe nuestro tiempo.

Lo importante como fundadores es que reconozcamos los cierres como parte del ciclo de vida de arrancar un negocio y no como un evento único que “Solo nos sucedió a nosotros”. Son gajes del oficio, tomar la situación con filosofía y verlo como otra locura que tenemos que hacer para hacer realidad nuestros sueños.

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Autor:
Luis X. Barrios
Founder en arkangeles.com

Ingeniero industrial por la Universidad Iberoamericana y maestro en administración de empresas por el Babson College de Massachusetts. La carrera de Luis ha estado permanentemente ligada al mundo del ecosistema emprendedor. Co- Fundador de The Pool uno de los primeros coworking space en Ciudad de México y cuenta con diversas sedes. Fundador y CEO de The Ark Fund Fondo de capital privado, que busca transformar la industria tradicional de Venture Capital en México y Latinoamérica. Formó parte del reconocido Kauffman Fellows Program, un proyecto basado en San Francisco enfocado en educar y sofisticar a inversionistas de alto impacto con el fin de desarrollar el ambiente emprendedor en todo el mundo. Además es graduado del programa de Singularity University de Silicon Valley, patrocinada por Google y la Nasa.

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